Organizar actividades placenteras y en grupo, ponerse metas cortas y realizarse chequeos previos son algunas de las principales recomendaciones. Salir a caminar suele ser la opción más elegida y permite poner en movimiento todos los músculos del cuerpo. Las actividades recomendadas
"La cantidad y periodicidad es más importante que la intensidad". Esta es una de las "máximas" de las que se valen los especialistas a la hora de recomendar la práctica de actividad física, sobre todo cuando se trata de personas adultas o que no están acostumbradas a la práctica de ejercicio.

Sin embargo, también hay otras cuestiones importantes a tener en cuenta cuando el objetivo principal es lograr la permanencia y el mantenimiento en el tiempo de un hábito que redunda en beneficios para el organismo.

Jugar golf, una buena opción
Entre estos puntos se cuentan la elección de una actividad a entera satisfacción de quién deberá realizarla, preferentemente todos los días de la semana o al menos cinco. Es por eso que luego de una determinada edad -y más aún en los adultos mayores- la opción más elegida suelen ser las caminatas.

Actividad aeróbica por excelencia, caminar permite poner en movimiento todos los músculos del cuerpo y facilitar la oxigenación, permitiendo además mejorar el flujo sanguíneo. Asimismo, es una excelente opción para los que necesitan bajar de peso o bien no recuperarlo.

Por otro lado, salir a caminar es un "programa" en sí pues se puede llevar a cabo en compañía de la pareja o bien con amigos que disfrutarán -con una buena charla de por medio- del aire puro y la relajación.

"Habitualmente recomendamos realizar caminatas de 30 minutos diarios por lo menos cinco veces a la semana. Lo más importante es que se mantenga el ritmo y que la actividad se perpetúe en el tiempo. Por eso no nos centramos tanto en la intensidad o en ir aumentando la cantidad de kilómetros recorridos pues eso dependerá exclusivamente de cada persona y la evaluación que de ella haga su médico", explicó a Pro-Salud News el doctor Jorge Lerman, médico cardiólogo, jefe del servicio de Cardiología del Hospital de Clínicas José de San Martín.

Justamente, la evaluación médica es otro de los puntos sobre el cual suele hacerse hincapié. Ocurre que en las personas de mayor edad pueden existir afecciones frente a las cuales una determinada actividad puede estar "contraindicada" -aunque no suele ser el caso de las caminatas- pero sí puede ocurrir que otra resulte más favorable, sobre todo pensando en el largo plazo.

También es necesario realizarse chequeos pues cada persona debe conocer antes de comenzar a ejercitarse -preferentemente de a poco para en todo caso ir aumentando la 'exigencia' e intensidad paulatinamente- cuáles son sus limitaciones. De esa forma, se puede planificar y plantearse objetivos para el corto, mediano y largo plazo.

Por último, cabe destacar que ante la menor molestia es recomendable suspender la actividad y realizar una nueva consulta con el médico de cabecera quién será el encargado de realizar la derivación correspondiente.

Otras actividades o deportes recomendadas para los "más grandes"
- Natación: habitualmente elegida por las personas que solían practicarla de más jóvenes
- Golf: deporte que combina largas caminatas con una "desconexión"” casi total que ayuda a combatir el estrés. Otra de las ventajas es que puede realizarse con amigos y además favorece el mantenimiento de las facultades mentales
- Paseos en bicicleta: a ritmo relajado pero sostenido, preferentemente por lugares con lindos paisajes
- Tenis: generalmente recomendado para personas que ya lo han practicado anteriormente y que no sufren problemas articulares. ¿La superficie elegida?: polvo de ladrillo. ¿La opción ideal?: jugar dobles.


  • El 'crash' económico agrava los problemas de la ludopatía y eleva el gasto en juegos
  • Este tipo de dependencia ya se atienden en las consultas de atención primaria

Corren malos tiempos para el bolsillo, pero no para las máquinas tragaperras o la lotería. La crisis económica lejos de favorecer el ahorro ha impulsado a los españoles a gastar más en una cosa: los juegos de azar. Según datos de Loterías y Apuestas del Estado, entre enero y julio de este año cada español se ha dejado 93,12 euros en los juegos gestionados por este organismo, dos euros más que el pasado.

También ha propiciado que "desde el pasado septiembre la demanda de ayuda por parte de personas adictas al juego haya aumentado. Estas peticiones, realizadas ante las asociaciones de afectados o en las consultas de los profesionales, se producen por el agravamiento de la situación económica y no tanto para solventar los problemas personales, sociales y familiares asociados a la ludopatía", comenta a elmundo.es Carlos Villoria, director general del Hospital Psiquiátrico José Germán de Leganés, en Madrid, y presidente de la Asociación de Psicoterapeutas para el Estudio de las Adicciones.

"La presión mediática y las dificultades económicas elevan el número de personas desempleadas que compran, por ejemplo, la lotería de Navidad, como único método para afrontar las deudas. Las malas expectativas de futuro y la baja confianza en 2009 animan a muchos otros, que sí trabajan, a jugar por miedo a una posible pérdida del puesto laboral o por temor a no poder seguir sustentando a su familia", agrega este especialista.

Con crisis o sin ella, España sigue siendo el primer país de Europa y el tercero del mundo (por detrás de Filipinas y Estados Unidos) en volumen de gasto en juegos de azar. En 20007, los ciudadanos se dejaron la cantidad de 31.000 millones de euros. "Esta inversión crece todos los años desde hace tiempo. Evidentemente, no todos los que juegan son ludópatas pero hay una serie de juegos, como las máquinas tragaperras, que son extremadamente adictivas", señala el doctor Villoria.

Porque, según Mariano Chóliz, profesor de psicología de la Universidad de Valencia, "tienen las principales características para favorecer la adicción: accesibilidad (están en todos los bares y salas de juego), inmediatez en dar premio, posibilidad de jugar con poco (o con mucho) dinero, así como la inducción de activación emocional y errores cognitivos que favorecen la creencia de tener algún tipo de estrategia para ganar".

Entre el 2% y el 3% de la población adulta española está enganchada al juego, una dependencia sin droga que presentan como mayor hándicap el que todavía hoy algunos afectados la ven como un 'vicio' y no como una 'adicción'.

Afortunadamente, esta creencia está cambiando. Gracias en parte a la labor de determinadas comunidades autónomas, como la valenciana, que cuenta con unidades especializadas en los mismos centros de salud. Tal y como explica Rafael Focarda, coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) de Valencia, gracias a una norma de 1997, promulgada por la Consellería de Sanitat, se dota de UCA a determinadas áreas de salud de la Comunidad (concretamente dos por cada 35 áreas), que se integran en Atención Primaria. "Este hecho está facilitando el diagnóstico y tratamiento de drogodependencias y de otras adicciones, como el juego patológico".

Nuevos ludópatas

Este especialista reconoce que cada año acuden a su consulta casi medio millar de nuevos casos de los que 72 son por adicción al juego. Las cifras se disparan en los servicios especializados de los centros hospitalarios, como el del Hospital Belltvige de Barcelona.

"Registramos unas 450 primeras visitas nuevas cada año. El aumento de nuevos pacientes se debe, en parte, a que la mentalidad sobre la ludopatía ha cambiado. Hace un tiempo, la media de años que pasaba entre que el afectado reconocía que tenía un problema hasta que solicitaba ayuda era de unos siete. Afortunadamente, este tiempo está disminuyendo. Ahora hay más información y, también, los familiares son los que deciden consultar y no ocultar el problema", recuerda Susana Jiménez, coordinadora de la Unidad de Juego Patológico del Servicio de Psiquiatría del centro catalán.

La mayoría de los que se enganchan al juego son varones, casados, con trabajo y estudios primarios o secundarios, que empezaron su 'tonteo' con las máquinas tragaperras o los casinos entre los 18 y 20 años. Ellas son menos, y se inician entre los 35 y los 40 años. Un estudio publicado recientemente en 'Adicciones' ahonda en las diferencias significativas entre sexos.

El trabajo, realizado con 13 mujeres y 137 varones que acudieron en demanda de tratamiento por adicción a máquinas tragaperras a cinco UCA de la Comunidad Valenciana entre enero de 2002 y diciembre de 2003, muestra la diferencia porcentual entre ellos y ellas (91% y 8,7% respectivamente) en la demanda de terapia. "Las mujeres adictas al juego viven solas con hijos o en casas de acogida, suelen estar paradas, realizan labores de amas de casa y si trabajan lo hacen en puestos poco cualificados. Además presentan niveles de depresión más severos que los hombres", documentan los autores del trabajo, dirigidos por María Consuelo Llinares, psicóloga de la UCA de la Mancomunitat de Municips de la Safor.

Susana Jiménez confirma "que mientras que los hombres suelen engancharse al juego por elevar sus ingresos o como evasión, las mujeres lo hacen más por problemas emocionales".

Vía: elmundo.es



Vea algunas fotos del libro 'De Cerebri morbis' de la SEN

"Olvidada sea mi diestra. Pégueseme mi lengua al paladar". Una de las primeras descripciones históricas del ictus (un accidente cerebrovascular) se encuentra en las páginas de la Biblia, concretamente en el Libro de los Salmos, escrito alrededor del año 1.050 antes de Cristo. Por primera vez, un libro recoge todas las interpretaciones que ha recibido el cerebro a lo largo de la Historia, desde el Neolítico hasta nuestros días.

En total, 16 especialistas del Grupo de Historia de la Sociedad Española de la Neurología han dado forma a cada uno de los capítulos que componen 'De Cerebri Morbis' ('Sobre las enfermedades cerebrales', editado con la colaboración de Ucb Pharma), un compendio de cómo se ha interpretado a lo largo de la historia este misterioso órgano gris, y sus principales enfermedades.

Para Aristóteles no dejaba de ser una esponja que enfriaba la sangre; mientras que los egipcios, los primeros en desentrañar su anatomía unos 3.000 años antes de nuestra civilización, lo extirpaban a través de la nariz en el momento de la momificación porque no creían que tuviese ninguna función. Y eso que ya eran capaces de describir con detalle su aspecto rugoso.

"Las primeras manifestaciones escritas sobre el estudio del cerebro son egipcias, aunque también se han hallado en la Biblia y en documentos chinos", explica a elmundo.es el neurólogo Antonio Martín Araguz, especialista del Hospital General de la Defensa y coordinador de la obra junto a su colega Víctor Fernández-Armayor. "Aunque mucho antes, ya en el Neolítico, se llevaban a cabo trepanaciones con alguna base mágico-ritual para dar solución a problemas como las cefaleas o la epilepsia".

De hecho, la perforación del cráneo (en ocasiones para dejar salir los demonios atrapados dentro del cerebro) es una de las que más ha sorprendido a lo largo de la historia. "Aún hay algunos pueblos africanos, e incluso sectas, que consideran que la trepanación permite alcanzar un estado superior, o incluso que mejora la inteligencia". Curiosamente, los fragmentos de cráneo extraídos al hacer ese orificio se han utilizado como amuletos a lo largo de la historia debido a las propiedades protectoras y mágicas que se les atribuían.

Separado de la cabeza

Fue Galeno, en el siglo II aC, y gracias a los estudios de Hipócrates y la Escuela de Alejandría, uno de los primeros en mencionar la función vital que jugaba como rector del resto del organismo. "Aunque no fue hasta el Renacimiento, con la escuela de los grandes anatomistas italianos, cuando se empezó a hablar de un órgano específico, distinto de la cabeza". De hecho, el título del libro es un homenaje al primer tratado de medicina homónimo dedicado exclusivamente a los procesos cerebrales y escrito en 1549 por el holandés Jason Pratensis.

Martín Araguz reconoce que algunas de las enfermedades neurológicas 'desaparecidas' en los países más desarrollados, como las producidas por las carencias nutricionales durante la Guerra Civil española, podrían reaparecer si cambian de nuevo los factores económicos y sociales del entorno. "En el futuro, la contaminación o el cambio climático cambiarán nuestro entorno, y el cerebro es un órgano más del cuerpo humano que reflejará esos cambios", explica.

Algo de lo que no ha cambiado en todos estos siglos es el estigma social que aún rodea a algunas enfermedades neurológicas. "En la Edad Media, por algunas de estas manifestaciones podías acabar convertido en santo o en la hoguera", bromea el neurólogo. "Ahora las cosas han mejorado, pero el estigma sigue aún existiendo ligado a la ignorancia, a lo que consideramos desconocido".

Una de las enfermedades neurológicas más estigmatizadas de la historia ha sido la epilepsia, junto con la histeria y las patologías psiquiátricas o las migrañas con representaciones visuales y los ictus repentinos. "En algunas culturas se asociaban al pecado, a una manifestación demoniaca, debido a la fuerte influencia del sentimiento religioso. Mientras que en el Islam, por el contrario, estos pacientes eran dignos de grandes cuidados por parte de la sociedad".

A pesar de lo mucho que se ha avanzado, el cerebro sigue despertando fascinación y curiosidad a partes iguales, y aún quedan cosas por comprender. "Incluso desde el punto de vista filosófico, la imagen del cerebro pensando en sí mismo es fascinante", señala Martín Araguz. "Aún nos preguntamos cómo es posible que los millones y millones de células que lo componen sean capaces de auto-organizarse a partir de ese caos. No hay ninguna máquina capaz de funcionar como lo hace el cerebro a lo largo de toda nuestra vida con semejante complejidad".

Vía: elmundo.es



Dicen que puede llegar a fijar hitos poco realistas, que luego se toman como parámetros.

"MI PRIMER BESO". MACAULAY CULKIN Y ANNA CLUMSKY, ADORABLES.

Las primeras relaciones amorosas pueden ser intensas, apasionadas e inspirar una gran dosis de mala poesía. Ahora, según sugieren nuevas investigaciones, si deseamos encontrar la felicidad tiempo después, es mejor evitar directamente el amor pueril o adolescente.

Este consejo está incluído en un libro llamado "Cómo cambiar las relaciones", una colección de investigaciones nuevas realizadas por destacados sociólogos británicos, editada por el Dr. Malcolm Brynin, principal investigador del Instituto para las Investigaciones Sociales y Económicas de la Universidad de Essex.

Brynin descubrió que la euforia propia del primer amor puede dañar las relaciones siguientes. "Curiosamente, todo indica que el secreto para la felicidad de largo plazo en una relación es evitar la primera" explicó Brynin. "Si fuera un mundo ideal, habría que despertar y estar viviendo ya la segunda relación amorosa".

Al investigar los componentes de las relaciones amorosas exitosas de largo plazo, Brynin descubrió que los primeros amores pueden llegar a fijar hitos irrealistas, que luego tomamos como parámetros en relaciones posteriores. "Si uno tuvo una primera relación amorosa muy apasionada y permite que ese sentimiento se convierta en el parámetro sobre la dinámica de una pareja, eso hará de forma inevitable que las relaciones adultas posteriores parezcan aburridas y frustrantes".

Brynin descubrió, de hecho, que los adultos que tienen parejas exitosas de largo plazo son aquellos que adoptan una visión serena y pragmática sobre lo que necesitan para una relación amorosa. "Los problemas comienzan cuando intentamos conseguir no sólo todo lo que necesitamos para una relación adulta sino procurar los niveles de excitación e intensidad que vivimos en nuestro primer amor. La solución es clara: si podemos protegernos de la pasión intensa del primer amor, seremos más felices en nuestras relaciones de la edad adulta".

El Dr. Gayle Brewer, conferencista especialista en Psicología Social en la Universidad de Central Lancashire, Inglaterra, agregó: "si juzgamos nuestras relaciones adultas según cómo fue nuestra primera, nos valemos de un sólo parámetro (...) Las relaciones adultas necesitan todo tipo de otras virtudes para sobrevivir, muchas de las cuales no son compatibles con aquel nivel de intensidad (...) Las relaciones adultas exigen que seamos confiables y nos podamos comprometer".

Sin embargo, para la antropóloga Helen Fisher la pasión inicial ayuda a sobrevivir a las parejas.


En cualquiera de sus formas, mar, río o pileta, el agua suele ser el elemento ideal para combatir los efectos del calor. La edad ideal para que los niños aprendan a nadar son los 4 años; aun así, siempre deben estar supervisados por un mayor
La mejor forma de prevención de accidentes es educar a los niños para que adopten hábitos de autocuidado en todas sus actividades cotidianas.

El sitio Nutrar publicó que una de las principales medidas de prevención es enseñarles a nadar. La edad recomendada para su inicio es a partir de los 4 años. Aun así, el hecho de que un niño sepa nadar no significa que él estará 100% seguro en el agua. Por ello los niños deben tener supervisión adulta siempre que estén en el agua o cerca de ella, no importa su edad ni el hecho que sepan nadar. Tal es así que desde unos pocos centímetros (5 a 10 centímetros de agua, puede ser peligrosa para un niño pequeño y hasta en un 75 % de los ahogamientos no se había tomado ninguna medida preventiva.

Para tener en cuenta
Los niños deben tener supervisión visual constante.
Los niños se ahogan la mayoría de las veces durante breves periodos de falta de vigilancia (menor a 2 minutos) cuando el adulto se ausenta para atender el teléfono, el timbre de la puerta o para realizar tareas domésticas.
Todo adulto responsable de dicha supervisión debe saber nadar, así como estar entrenado en la reanimación cardiopulmonar básica (RCP), y la forma de conseguir rápidamente ayuda de emergencia. Cada segundo es de vital importancia para la recuperación de un ahogado.

Reglas de seguridad
Avisar a un adulto para que lo supervise antes de entrar al agua
No correr
No empujar a otros al agua
No nadar solo
No nadar durante tormentas y/o relámpagos
No sumergirse o bucear excepto cuando está permitido y supervisado por un adulto
No jugar en el borde de la pileta
Pedir permiso y tener supervisión de un adulto antes de entrar en una pileta

Asimismo, las piletas deben estar totalmente cercadas y los cercos deben tener no menos de 150 centímetros de alto, y los barrotes que lo forman estar separados por una distancia no mayor a 10 centímetros. Idealmente deben ser barrotes ya que si es de alambre tejido el niño puede trepar. En caso de tener perro, debajo del cerco tiene que haber una superficie sólida (cemento o ladrillo) porque pueden escarbar y producir una vía de entrada. Las puertas de acceso deben tener picaportes de autocerrado colocados a una altura fuera del alcance de los y la llave ser guardada en un lugar seguro. Hay que controlar periódicamente el cerco buscando posibles fallas. Tener en cuenta las sillas de jardín u otros elementos pueden ser utilizadas para treparse al cerco; si no las usa apílelas o guárdelas.

En fuentes de agua naturales: mar, ríos, arroyos, etc., deben respetar las órdenes de precaución o de prohibición de baño.

Habitualmente los adolescentes tienen nociones o saben nadar, aunque la mayoría piensan que nadan mejor de lo que realmente pueden y no valoran adecuadamente los peligros potenciales, las corrientes, profundidades de las aguas y su propio estado físico.


Un reciente estudio reveló que muchos jóvenes dicen que les falta tiempo para sentarse a comer y eso los llevaría a elegir alimentos de peor calidad. Dedicarle un horario "programado" a la comida ayudará a hacerla más saludable
Una encuesta a casi 1.700 jóvenes en edad universitaria reveló que el 35% de los hombres y el 42% de las mujeres no tenían tiempo para sentarse a la mesa a comer. Esa falta de tiempo hacía también que eligieran más comida chatarra y menos alimentos saludables, publicó Journal of the American Dietetic Association.

Los hombres y las mujeres que dijeron que habitualmente compartían el horario de comida con otras personas tendían a tener una alimentación de mejor calidad, que incluía más frutas y verduras. En cambio, los que tendían a "comer de paso" optaban habitualmente por comida rápida e ingerían más grasas saturadas y gaseosas.

"Esto demuestra la importancia de dedicarle tiempo a las comidas y, cuando es posible, compartirlas con amigos o familiares", dijo la autora principal del estudio, la doctora Nicole I. Larson, investigadora principal de la University of Minnesota, en Minneapolis. Aunque es difícil incluir comidas "reales" en un día agitado, dijo la experta a Reuters Health, las personas deberían dedicarle tiempo como lo hacen con cualquier otra actividad importante.

Larson agregó que los colegios y los lugares de trabajo podrían ayudar si asignan horarios programados para comer y opciones con refrigerios saludables. Cuando no hay otra opción que comer rápido, Larson aconseja elegir algún alimento saludable en lugar de comida rápida. Las frutas frescas o secas, los vegetales prelavados, las galletas de granos integrales y queso en "hebras" son algunas de las oertas saludables más convenientes, enumeró la autora.


Científicos aseguran que reírse por 15 minutos al día puede ayudar a perder peso. La risa hace que el corazón lata más rápido y pone a trabajar a una variedad de músculos, lo cual aumenta el gasto de energía.

Eran sabidas las cualidades de la risa para la buena salud. Ahora, científicos norteamericanos descubrieron que una dosis diaria de risas puede quemar más de 2 kilos de grasa al año, lo que podría convertir a la risa en una de las mejores armas contra la obesidad, según publicó el sitio En Plenitud.

Para determinarlo, investigadores de la universidad Vanderbilt de Nashville, Tennessee (Estados Unidos), encerraron 45 pares de amigos en un cuarto decorado como un dormitorio de un hotel barato, pusieron fragmentos de comedias en una grabadora, y trataron de medir cuantas calorías se gastaban mientras los voluntarios reían.

Tras examinar de manera separada siete pares de amigos, 17 pares de amigas, y 21 parejas, los científicos les pidieron a los voluntarios que no hablaran o se movieran, y se limitaran a estar sentados en sillones reclinables y a observar la pantalla de televisión.

Posteriormente, el ritmo cardíaco, las risas, y la información sobre respiración, fueron cotejados en un laboratorio, y las grabaciones analizadas segundo a segundo.

Las cifras recavadas revelaron que los participantes presentaron un incremento en el gasto de energía diario de entre el 10% y el 20% durante los episodios de risa que durante el tiempo de descanso.

Al parecer, la risa hace que el corazón lata más rápido, y pone a trabajar a una gran variedad de músculos, y esto aumenta el gasto de energía.

Vía: infobae.com